Vale que votásemos el chiki-chiki porque nos hacía gracia, pero con esto os habéis pasado.
"Estoy dispuesto a dejar de escribir en el preciso instante en el que encuentre alguien a quien abrazar" Joaquín Ramón Martínez Sabina
lunes, 23 de julio de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
Confesiones en una noche de verano
Escribir. Lo había dejado.
Puede que realmente me haya tomado enserio mis vacaciones, quizás haya dejado en el fondo del cajón la imaginación, junto a unos apuntes que si por mi fuera, estarían en algún contenedor del barrio.
O quizás no, quizás simple y llanamente, se deba a que he conseguido obtener ese estado de "Supuesto" bienestar, que muchos políticos (estos seres se denominan así, aunque personalmente opino que se merecen uno mucho más despectivo) niegan que tengamos ya.
De eso hablaré hoy. Y los denomino "Eso". Exactamente. No puedo considerarlos ni siquiera personas. Las personas tienen corazón y al menos, en la mayoría de los casos, se guían por la lógica.
No me tendréis que juzgar vosotros, ya lo haré yo: Soy roja cual amapola. De familia y de sangre. Y me siento orgullosa.
Pero en estos momentos de desequilibrio extremo en lo que denomino "Mi País", no me siento identificada con ninguna de las ideologías que defienden este grupo de canallas que cada día se presentan mientras como en mi casa, sin ni siquiera ser invitados. Se cuelan en silencio, llenándonos la cabeza de pájaros más muertos que vivos. Y lo peor de todo, es que demostramos ser unos ignorantes ante esta intromisión.
Nos prometieron el oro y el moro. Nos prometieron tantas patrañas... Que ya ni las recuerdo. Como espero que sepáis, no cumplieron ninguna. Es más, jugando y jugando, lo empeoraron más.
Pero vosotros no os preocupéis, estáis cómodamente en vuestros hogares, escuchando esas noticias tan dulcemente manipuladas para vuestro disfrute, y creyendo que el mundo es rosa. Cuan equivocados estáis amigos, pues aquí, en España, pierde el pobre y gana el rico. Y si, sois pobres. Tanto de intelecto como de bolsillo, para haber sido engañados por una manada de manipuladores sin escrúpulos.
Yo os incitaría a despertar. Pero muchos me juzgan, y me dicen loca, me dicen que así no se consiguen las cosas. Ellos dicen que las cosas se consiguen a cuatro patas y abriendo las piernas. Como animales.
Este es el cuento de nunca acabar. Y si no hacemos nada, solo os quedará alzar la diestra y entonar una
patriótica canción alemana, nuestros futuros "amos", por así decirlo.
Podéis ir practicando, pequeños cantores.
Puede que realmente me haya tomado enserio mis vacaciones, quizás haya dejado en el fondo del cajón la imaginación, junto a unos apuntes que si por mi fuera, estarían en algún contenedor del barrio.
O quizás no, quizás simple y llanamente, se deba a que he conseguido obtener ese estado de "Supuesto" bienestar, que muchos políticos (estos seres se denominan así, aunque personalmente opino que se merecen uno mucho más despectivo) niegan que tengamos ya.
De eso hablaré hoy. Y los denomino "Eso". Exactamente. No puedo considerarlos ni siquiera personas. Las personas tienen corazón y al menos, en la mayoría de los casos, se guían por la lógica.
No me tendréis que juzgar vosotros, ya lo haré yo: Soy roja cual amapola. De familia y de sangre. Y me siento orgullosa.
Pero en estos momentos de desequilibrio extremo en lo que denomino "Mi País", no me siento identificada con ninguna de las ideologías que defienden este grupo de canallas que cada día se presentan mientras como en mi casa, sin ni siquiera ser invitados. Se cuelan en silencio, llenándonos la cabeza de pájaros más muertos que vivos. Y lo peor de todo, es que demostramos ser unos ignorantes ante esta intromisión.
Nos prometieron el oro y el moro. Nos prometieron tantas patrañas... Que ya ni las recuerdo. Como espero que sepáis, no cumplieron ninguna. Es más, jugando y jugando, lo empeoraron más.
Pero vosotros no os preocupéis, estáis cómodamente en vuestros hogares, escuchando esas noticias tan dulcemente manipuladas para vuestro disfrute, y creyendo que el mundo es rosa. Cuan equivocados estáis amigos, pues aquí, en España, pierde el pobre y gana el rico. Y si, sois pobres. Tanto de intelecto como de bolsillo, para haber sido engañados por una manada de manipuladores sin escrúpulos.
Yo os incitaría a despertar. Pero muchos me juzgan, y me dicen loca, me dicen que así no se consiguen las cosas. Ellos dicen que las cosas se consiguen a cuatro patas y abriendo las piernas. Como animales.
Este es el cuento de nunca acabar. Y si no hacemos nada, solo os quedará alzar la diestra y entonar una
patriótica canción alemana, nuestros futuros "amos", por así decirlo.
Podéis ir practicando, pequeños cantores.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
