No hay más colores, todo se ve así. No existe el verde ni el lila, tampoco el amarillo ni el negro.
El rojo y el azul no se pueden mezclar y jamás los verás combinados juntos en un mismo jersey. Muchos te dirán que estás loco si sales con dicha prenda.
La verdad, es que a mi parecer, el rojo y el azul quedarían bien. Y combinados con el verde mucho mejor.
Se trata de experimentar, combinar colores, ser los propios modistos de nuestra vida.
Porque en esencia somos eso ¿no? Labramos nuestro destino a base de esfuerzo y pruebas, al igual que nuestra vida, las relaciones y los planes. Poco a poco y probandolo todo.
En ocasiones, tenemos que rechazar lo típico, común, las costumbres, lo antiguo...
Para dar paso a algo enorme y grandioso, algo que puede cambiar el mundo.
Lástima que el ser humano no esté diseñado para evolucionar hacia el progreso y siempre acabe tropezando de nuevo con las mismas piedras.