-Peco de cobarte. Y de ilusa. Peco de demasiadas cosas. Y la única solución que encuentro siempre es la de tragarmelo todo y hacerme la fuerte, la valiente, la chica del "todo me importa una mierda".
Un día, todo estalla.
Lloras.
Te arrepientes.
La has cagado, cariño.
¿Y ahora... qué?
-Mira, el
problema es que a veces vemos el vaso demasiado lleno y no es más que
una ilusión. Deberíamos haber pensado antes en las consecuencias.
-¿Y cuál es la solución? ¿No arriesgar ante nada? ¿Quedarnos ahí, viendo como la vida pasa, las personas que nos importan se marchan, y nuestra piel empieza a marchitarse lentamente?
Lo siento, pero no.
Hay cosas que me importan demasiado para dejarlas pasar.
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